De Ushuaia hasta Alaska
Del asfalto al infinito: El arte de vivir y viajar sin manual
Crónica inspirada en la travesía y visión de Combicalimba de Flor Cernuschi y Gise Ares, viajeras incansables, desde Ushuaia hasta Alaska en una Ford Transit. 101.000 Km, de una travesía cargada de aventuras.
Miryan Moreno
El vértigo de lo cotidiano suele atraparnos en un bucle previsible: volver de unas vacaciones efímeras y encontrar la casa exactamente en el mismo rincón, con la cafetera en el mismo sitio y la rutina esperando como un cobrador implacable. Para la gran mayoría, esa es la norma. Pero para Flor Cernuschi y Gise Ares, creadoras del proyecto Combicalimba, esa postal estática comenzó a hacer demasiado ruido. La solución no fue buscar un destino vacacional más lejano, sino replantearse por completo el concepto de hogar.
No se trató de un capricho romántico ni de un arrebato de fin de semana, sino de una decisión profundamente consciente. Eligieron integrar sus pasiones, el trabajo remoto y el movimiento perpetuo en una sola filosofía de vida. Así nació Calimba, una entrañable Ford Transit dotada de alma propia que pasó de ser un vehículo utilitario a convertirse en un refugio rodante, una oficina con vistas cambiantes al atardecer y, sobre todo, una declaración de principios: dejar de postergar el presente para los ratos libres.
Los hitos del viaje en cifras
* 101.000 kilómetros recorridos a lo largo del continente.
* Alaska alcanzada como el punto más al norte por tierra.
* Más de 42 cursos de buceo e instrucción impartidos durante su paso por Paraguay.
El máster invisible de la convivencia en cuatro ruedas
Vivir las 24 horas del día en escasos metros cuadrados no es una postal estática de redes sociales; es, en palabras de sus propias protagonistas, un auténtico máster acelerado en comunicación, empatía y flexibilidad. El verdadero desafío de la vida overland no radica en la estrechez física del espacio, sino en la maestría emocional de resolver los imprevistos de la ruta sin la opción clásica de dar un portazo y encerrarse en otra habitación.
"Nuestro patio cambia todos los días, todos los días tenemos una oficina de trabajo distinta, pero nuestro centro sigue intacto."
— Flor Cernuschi y Gise Ares (Combicalimba)
Ese crecimiento constante obligó incluso a mutar el proyecto en plena travesía. Tras un profundo periodo de análisis, y con la certeza inquebrantable de que la ruta tiraba con más fuerza que las paredes de una casa tradicional, nació Calimba 2.0: un hogar ampliado donde las agendas profesionales se sincronizan a la perfección entre sesiones de coaching ontológico, asesorías y reuniones virtuales coordinadas gracias a la tecnología satelital.
La brújula submarina y el entrañable refugio guaraní
Lo que pocos imaginan es cómo se hila la vida sobre el asfalto con la inmensidad del mundo submarino. Ambas son instructoras de buceo, una disciplina que comparten como pilar fundamental con la filosofía overland: la capacidad absoluta de estar presentes y adaptarse al entorno. Ya sea sumergiéndose en lagunas cordilleranas de altura o en las cálidas aguas del continente hasta tocar los confines de Alaska, el agua funciona como su escuela de vida.
En ese extenso mapa sudamericano, Paraguay ocupa un lugar de profunda resonancia afectiva. Lejos de ser un simple punto de paso, el territorio paraguayo les regaló una pausa inolvidable al sorprenderlas durante la pandemia. Acojinadas por la hospitalidad incondicional de una familia en San Bernardino, atesoran en su memoria las tardes templadas frente al lago Ypacaraí, las mates compartidas y los entrenamientos realizados en el país. Hoy, convertidas en referentes para otros viajeros, su recomendación sobre las rutas guaraníes es categórica: "Andá, porque te vas a enamorar".
La generosidad del continente y el horizonte infinito
Para Combicalimba, la magia indiscutible de Latinoamérica no reside en las guías turísticas tradicionales, sino en el pulso generoso de su gente. A lo largo de miles de kilómetros, comprobaron que siempre hay una puerta abierta, una mano tendida o una charla sincera sin pedir nada a cambio. Esa vivencia cotidiana despoja de prejuicios al viajero y devuelve la capacidad de asombro propia de la infancia, donde cada encuentro es una lección imborrable.
Hoy, tras haber completado el mítico tramo de la Ruta Panamericana desde el sur hasta Alaska —convirtiéndose en una de las pocas duplas de mujeres en lograrlo—, el mapa de Combicalimba sigue abierto. Lejos de clausurar el viaje, el horizonte se expande con el regreso a casa conduciendo por propia mano.
El mensaje que dejan a quienes suspiran por cambiar de vida es una invitación a despojarse de miedos paralizantes: no se trata de "dejarlo todo", sino de elegirlo todo, de diseñar el presente con valentía y entender que la incertidumbre no es un abismo, sino el mejor combustible del camino.