Turismo y Cine
Odisea Cine Café: una experiencia entre cine, gastronomía y vinos en CDMX
¿Qué pasaría si una película no solo pudiera verse, sino también saborearse? En Ciudad de México, Odisea Cine Café propone una experiencia que combina cine, gastronomía y vino, creando una forma diferente de disfrutar historias que muchos conocemos desde hace años.
Solange Encina
En esta ocasión, la película elegida fue Ratatouille, el clásico de Disney y Pixar estrenado en 2007, cuya historia nos lleva directamente a París y al mundo de la cocina francesa de la mano de Remy, una pequeña rata con un enorme talento culinario y el sueño de convertirse en chef.
La propuesta acompañó diferentes momentos de la película con una cena de tres pasos inspirada en su universo gastronómico, convirtiendo la función en una experiencia mucho más inmersiva.

Una cena inspirada en Ratatouille
La noche comenzó con una entrada de quesos, jamones y fresas, inspirada en una de las escenas de la película y perfecta para empezar a entrar en el ambiente francés que marcó toda la experiencia.

Como plato principal llegó, por supuesto, el ratatouille, una preparación tradicional de la cocina francesa elaborada principalmente con vegetales como tomate, berenjena, calabacín y pimientos, cocinados y condimentados con hierbas aromáticas. Un plato sencillo que se convirtió en uno de los grandes símbolos de la película y que, probado mientras la historia transcurría en pantalla, adquirió un significado completamente diferente.
Para cerrar la cena, disfrutamos de un pastel de crème brûlée, inspirado en otro clásico de la repostería francesa y encargado de poner el toque dulce a la noche.
Cuatro vinos franceses para acompañar la película
La experiencia también incluyó la degustación de cuatro vinos franceses de diferentes características, presentada de la mano de La Bacante.
Además de probar cada etiqueta, pudimos conocer un poco más sobre los vinos, sus particularidades y la manera en que podían acompañar los distintos sabores de la cena. Así, la propuesta no quedó solamente en mirar una película mientras comíamos, sino que sumó también un componente de aprendizaje y descubrimiento.

Cine que también se vive y se saborea
Volver a ver Ratatouille después de tantos años, esta vez como adulta y en un contexto completamente diferente, fue una de las partes más especiales de la experiencia. Una película que habla de los sueños, del talento, de encontrar nuestro lugar y de cómo la comida puede transportarnos directamente hacia nuestros recuerdos.
Odisea Cine Café logra justamente eso: sacar al espectador de la función tradicional y convertir el cine en una experiencia sensorial, donde la historia también llega a través de los sabores y aromas.
Para quienes estén buscando planes diferentes y experiencias turísticas en Ciudad de México, esta es una alternativa que vale la pena tener en el radar. Especialmente para amantes del cine, la gastronomía y el vino que quieran descubrir otra manera de disfrutar la ciudad.
La cartelera de Odisea Cine Café va cambiando y presenta nuevas películas y propuestas gastronómicas, por lo que la recomendación es estar atentos a sus próximas experiencias.
Porque algunas películas se disfrutan en la pantalla… y otras también pueden terminar servidas en nuestra mesa.
